Es Nochebuena, de EPD y MGE en la voz de Alejandra Moglia


ES NOCHEBUENA...

Es Nochebuena
y en cada estrella
una esperanza
quiero encender

Tengo ilusiones
tan verdaderas
que en lo imposible
puedo creer.

Es Nochebuena
llena de astros,
de aromas verdes,
de pan y miel.

De lejos llegan
magia y deseos,
Norte y Oriente,
Luz y Belén.

Tiempo fragante
recién cortado,
promesas puras
de amor y ser.

Es Nochebuena
y es para siempre
esta esperanza
que quiero ser.

(c) María García Esperón

Es Nochebuena
y aunque estés lejos
junto a mi alma
te puedo ver...

Faltan palabras,
sobran razones,
para un futuro,
juntos creer...

Es Nochebuena:
noche de estrellas,
aroma a hogar,
buen renacer...

Es Nochebuena:
llega un mensaje,
brillos cercanos
de amanecer...

Guarda tus cuitas:
es Nochebuena
todo en el mundo,
vuelve a nacer...

Borra lo triste,
es Nochebuena
y el gran milagro
va a acontecer...

Es Nochebuena:
da el primer paso
verás que juntos
podemos crecer...

(c) Enrique Pérez Díaz

2011
Realización: Alejandra Moglia

Música: Rachmaninov

Somos viajeros de un mismo verso




Somos viajeros de un mismo verso
en el que siempre me encontrarás.
No importa el cuándo, no importa el dónde
el verso solo nos bastará.

Somos viajeros de madrugada
hasta el ocaso y el despertar.
Surcamos sueños, dulces quimeras
la niebla, el humo del más allá.

Somos viajeros con todo el tiempo
para buscarse sin descansar
para inventarse desde la espera
para esperarse sin olvidar...

Y la distancia, ¿qué es la distancia?
para el que viaja desde el jamás
para el que encuentra en un mismo verso
todo el misterio y el ser de amar.


El cumpleaños del Príncipe de los Mirlos


En medio del bosque
se dio una gran fiesta
cantaban los fresnos
bailaban las fresas.

La luz adornaba
con oro las hierbas.
Por entre las ramas
bajaban estrellas.

El río de puntillas
saltó de su lecho
se puso diamantes
y musgo y helechos.

Las hadas reunidas
hacían ensalada
con setas y moras
y menta y albahaca.

La luna en la fiesta
estaba encantada,
traía su diadema
y su traje de plata.


Al son de trompetas
desde el gran castillo
se anunció el cumpleaños
del Príncipe Mirlos.

Y todos los sueños
y rimas del bosque
y todo el silencio
y el eco del monte

en la hoja abierta
de la noche clara
escribieron versos
hasta la alborada.

¡Mil felicidades
Príncipe de Mirlos
cumple muchos años
que parezcan siglos!

Sigue custodiando
en tu viejo bosque
la magia dormida
de tiempos mejores.

Que les cuelgues siempre
en hayas y tilos
sueños y poemas
a niñas y niños.



(C) María García Esperón
14 de noviembre 2011
Música: Yanni
MMXI

Un puñado de besos, de Asunción Carracedo, un CD para compartir la suerte



Hace tiempo descubrí que era una persona afortunada, con suerte. Estaba rodeada de gente que me quería de mil maneras diferentes y me daba besos de muchas clases y sabores. Entonces, comencé a guardar esos besos para no perderlos, para que no se me escapara la felicidad en ellos contenida. Así logré reunir un buen puñado. Entonces me di cuenta que era muy egoísta guardarlos para mí sola y decidí compartirlos. 
Asunción Carracedo Gómez

Un puñado de besos, de Asunción Carracedo


Un puñado de besos
Voz: Asunción Carracedo
Música: R. Schumann, interpreta al piano Claudio Arrau





El hada Infinito, de María García Esperón





El Hada Infinito
en el horizonte
navega en un barco
con remos de cobre.

Con mástil de plata
con velas de viento
timón de esmeralda
y un mapa de sueño.

Navega Infinito
y pasan las olas
las cuatro estaciones
la noche y la aurora.

Tiene todo el tiempo.
Tiene todo el mar.
Tiene todo el cielo
para navegar.

Tiene la esperanza
de la realidad.
También la tristeza
y felicidad.

Vestida de nubes
tocada de sol
el hada Infinito
es hada de amor.

No se acaban nunca
ni el cielo ni el mar
ni el sol ni las olas
ni el tiempo de amar.







Sólo una estrella, de María García Esperón


Para Enrique, de vuelta

 Solo una estrella
 podría entender
 este misterio
 de triste miel
 de llanto dulce
 de sangre fiel
 flor de esperanza
 siempre clavel.

 Solo una estrella
 a mi entender
 tendría esos ojos
 que saben ver
 lo que se oculta
 bajo la piel
 lo que se pierde
  tan sin querer...

 Lo que sucede
 al florecer
 tal vez muy tarde
 siempre clavel
 como este sueño
 que al parecer
 solo una estrella
 podría entender.


Y también hay palabras, de Asunción Carracedo: un CD para que se escuchen otras voces


Para Asunción Carracedo, en su cumpleaños.

Y también hay palabras: un CD para que se escuchen otras voces, es un audiolibro con un poema de la escritora leonesa Asunción Carracedo, en su voz. En este texto, la poeta hace un viaje a través de las palabras y alumbrándose con la linterna de la sinceridad y descalza como una peregrina interpela, acaricia, reflexiona, se extraña e intenta comprender la realidad y el milagro del lenguaje. Desde el silencio con el que se abre el poema hacia un espacio mágico de palabras "desocupadas" y habitantes de su propia posibilidad, hasta la revelación que la poesía otorga a quien ha tocado a su puerta vestida de humildad, a quien como Asunción, calla para que se escuchen otras voces. (María García Esperón)
Y también hay palabras


Y también hay palabras
Voz: Asunción Carracedo



Solo una estrella, de Enrique Pérez Díaz


Solo una estrella
mi suerte traerá,
su brillo infinito
mi corazón llenará,
solo una estrella,
será fuego y luz,
mi prado y mi sueño,
mi mar y mi azul.
Solo esa estrella
conseguiría encender
de mi risa el alma,
de mi sueño el creer.
Si mi estrella me busca,
mi suerte traerá,
solo si ella aparece,
dondequiera que esté...


(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

El hada Recuerdo


El hada Recuerdo
está millonaria:
ha abierto su cofre
y cuenta palabras.

Clasifica sueños
archiva miradas
ordena sonrisas
y pule la plata.

Se le van las horas
escuchando ecos
haciendo memoria
mirando el espejo.

En su álbum grande
de fotografías
viven emociones
de pasados días.

Tiene cien cajones
donde guarda helechos
promesas, pendientes,
collares y versos.

Tiene mil y un cajas
para guardar flores
abrazos y besos
y cartas de amores.

El hada Recuerdo
nunca está aburrida
porque recordando
se pasa la vida.



Texto y voz: María García Esperón
Música: Yanni
MMXI

El hada Ayer, de María García Esperón


El hada Ayer
lo extrañaba tanto
que llevó al Ahora
a ver el pasado.

Le mostró el castillo
y el bosque encantado
la fuente del siempre
y el árbol de antaño.

Ahora asustado
quería regresar
al hoy o al mañana
para no olvidar.

Pero en ese instante
de nunca jamás
un pájaro de oro
se puso a cantar.

Ayer y el Ahora
se dieron un beso
y se separaron
por orden del Tiempo.

A su gran castillo
este gran señor
al hada Ayer
airado llamó.

-¿Cómo se te ocurre
alterar el tiempo
traer a tu Ahora
soltar los recuerdos?

-Sin mi bello Ahora
-dijo el hada Ayer-
todo este pasado
se moría de sed.

-Pero así es el mundo,
dijo el Tiempo cruel.
-¿Qué no lo sabías
cuando te llamé?

-Yo sí lo sabía
-dijo el hada Ayer-
pero sin mi Ahora
ya ni el mundo es.


(C) María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

El hada de Otoño


María García Esperón


El hada de Otoño
despertó temprano:
escuchó una hoja
caer en su patio.

Se vistió de luz,
arregló su armario
sacudió tres fresnos
y siete castaños.

Escribió unas cartas
a las mariposas:
Si no vuelan pronto
no tendremos rosas.

Fue a tocar la puerta
de las azucenas:
estaban dormidas
después de la fiesta.

Todas despidieron
al hada Verano
que había trabajado
como nunca ese año.

El hada de Otoño
le dio un par de besos
la llevó a la puerta
le puso el sombrero.

Dio un largo suspiro
y se fue el verano
dejando un poema
y un ramo de nardos.

(C) María García Esperón
Música: Yanni
2011

Sombrerito de viento, de Mónica Gudiño: un CD al sur del sur


Sombrerito de viento, un CD al sur del sur, es un audiolibro con poesía para niños de la autora argentina Mónica Gudiño, quien se ha caracterizado además por poner voz a su poesía a través de videopoemas realizados por ella misma y por establecer colaboraciones con creadores a lo largo y ancho del territorio hispanohablante a través de la red. En esta ocasión acompañan a Mónica las voces de María José Viedma (España) y María García Esperón (México) en un encuentro de entonaciones en un espacio único: la textura lúdica y fresca de esta joven de Córdoba que viene alumbrando el mundo de la poesía para niños en castellano con la luna azucarada de su lenguaje poético. (MGE)

Sombrerito de Viento





Sombrerito de viento

1.- Sombrerito de viento
Voz: Mónica Gudiño


2.- Niña de agua
Voz: Mónica Gudiño


3.- Paisaje de amor
Voz: Mónica Gudiño


4.- El eclipse
Voz: María José Viedma 


5.- Don Sueño
Voz: María José Viedma


6.- Deseo Azul
Voz: Mónica Gudiño


7.- Que el mundo no adivine
Voz: Mónica Gudiño



8.- Milonguita sabor alpiste
Voz: Mónica Gudiño



9.- Sombritas
Voz: Mónica Gudiño


10.- Cosas de peras
Voz: Mónica Gudiño


11.- Al sur del sur
Voz: María García Esperón







Sombrerito de viento, un CD al sur del sur, es un producto cultural sin fines comerciales y el objetivo es que ya sea en el aula o en la casa, los niños y maestros interesados puedan grabar su propio disco descargando los 10 archivos de audio y el cuadernillo adjunto con los textos.
Para descargar el cuadernillo es necesario darse de alta en Scribd. Para descargar los audios, dar clik en "share" y de ahí a "link mp3". O solicitar los materiales por correo electrónico a mgarciaesperon@gmail.com.



Al sur del sur: Mónica Gudiño

Al sur del sur
La poesía de Mónica Gudiño
Por María García Esperón



Mónica Gudiño

La musicalidad, el encanto, la dulzura, la voz de plata de la luna luna, azúcar candeal en los labios del verso, canción del idioma vuelto hacia el sur, donde comienza a terminarse América y donde todos los días se encienden estrellas en el hemisferio austral de la lengua española:
Mónica Gudiño es una poeta argentina que ha recibido de las hadas del idioma el don extraordinario de la naturalidad. Se ha consagrado mayormente a la poesía para niños, pero sus poemas no se detienen en la categoría de lo infantil y, sedosos y musicales como pocos, conquistan a los lectores de todas las edades.
La rima se le entrega a Mónica por entero, para que ella recree situaciones y personas, objetos y ambientes que parecen hechos para dibujarse en versos. Permeado de afecto, el lenguaje de esta poeta emplea con soltura los diminutivos y las repeticiones de sílabas para aportar palabras nuevas, palabras de creación espontánea y libre y juguetona.
El idioma es en el territorio poético de Mónica criatura feliz a la que ella hace trotar en sus rodillas, como una madre que juega con su hijo pequeño. El lenguaje le vuelve a nacer a la poeta en aliteraciones cariñosas, en reduplicaciones y borboteos de sílabas surgidas de la voz que arrulla y celebra los motivos de la infancia.
Que juega. El lenguaje es juego en las manos de Mónica y es un juego tan convencido de su ser lúdico que suspende en el lector la incredulidad para rodearlo con la cadena mágica de la fe poética:

Una hermosa pera
de roja solera
espera a su pero
de verde sombrero.
(Cosas de peras)

Limericks, adivinanzas, juegos de palabras, cuentos hechos poemas o poemas cuentos, delicado romanticismo de la poesía de corte juvenil de Mónica donde más de uno volverá a sentir vibrar su adolescencia al soplo de ese viento que es la inspiración de la poeta y que nos remueve el flequillo del alma.
Un silencio caprichoso
se me escapa de la boca
y es un libre prisionero
del amor que lo provoca...
(Silencio)

Por momentos, Mónica se prende del río de la tradición, de la versificación popular y de los cantares que se cosechan en la montaña, en el sol y en el río, en el diario acontecer de lo humano acompasado con la naturaleza. Echa mano de los ritmos de su tierra y nos entrega el azúcar cariñoso de su milonga, que se acoge al diminutivo y que además tiene sabor a alpiste.

Pajarito con flequillo
cancherito y agraciado
ya no cantes en mi puerta
que no eres de mi agrado…
(Milonguita con sabor a alpiste)

Leer a Mónica Gudiño es dejarse contagiar por la inocencia y bañarse en las aguas de un mundo nuevo y soleado donde la poesía es la protagonista indiscutida. Mirar desde sus ojos y dejarse llevar por las melodías que transporta desde su voz al verso, una vuelta a la infancia y un viaje en un tren de mágicas sílabas por sierras pampeanas de rimas y ríos rumorosos de metáforas con que la felicidad escribe sus poemas al sur del sur.

Entre ramas y hojarasca, un CD de mirlo y montaña



Entre ramas y hojarasca: un CD de mirlo y montaña, es un audiolibro con poemas para niños del poeta y educador asturiano Alfonso Pascón  recitados por Alejandra Moglia (Argentina) y María García Esperón (México). La descripción poética de la naturaleza y el reencantamiento del mundo a través de la palabra son características de este autor que ha desarrollado un lenguaje tan sencillo como mágico para aproximarse al misterio de la sensibilidad infantil. Producto tanto de su vivencia en contacto con el entorno rural asturiano como de su actividad en el aula, los poemas agrupados en Entre ramas y hojarasca ponen en las manos del lector sensible un mundo trémulo de rumor de montaña, de cantos de mirlos, abarcado por la mirada inocente e infinita de la infancia de siempre. (MGE)

Entre Ramas y Hojarasca




Entre ramas y hojarasca

1.- Dentro del bosque
Voz: Alejandra Moglia



2.- Siesta de gatos
Voz: María García Esperón




3.- Entre-telas
Voz: María García Esperón




4.- Canción del lápiz pequeño
Voz: María García Esperón




5.- El palomo y la paloma
Voz: Alejandra Moglia




6.- Con la abuela Carolina
Voz: Alejandra Moglia



7.- El secreto
Voz: María García Esperón



8.- Piratas
Voz: Alejandra Moglia



9.- He pintado algunas nubes
Voz: María García Esperón



10.- Enero
Voz: María García Esperón








Entre ramas y hojarasca: un CD de mirlo y montaña, es un producto cultural sin fines comerciales y el objetivo es que ya sea en el aula o en la casa, los niños y maestros interesados puedan grabar su propio disco descargando los 10 archivos de audio y el cuadernillo adjunto con los textos.
Para descargar el cuadernillo es necesario darse de alta en Scribd. Para descargar los audios, dar clik en "share" y de ahí a "link mp3". O solicitar los materiales por correo electrónico a mgarciaesperon@gmail.com.



El hada Menta, de Enrique Pérez Díaz


Al Hada María, de Emrys, el príncipe hechizado...

Con su barquita de aguas y soles
el Hada Menta sale a pasear.
Cruza los mares, cruza los tiempos
y un alma triste viene a alegrar...

Con su varita de yerba buena,
el Hada Menta sale a pasear...
Viene contenta, toda sonrisas,
para tus sueños hacer verdad...

El Hada Menta, llega a un castillo
marchito de tiempo, largo aguardar.
Adorna paredes con caracolas,
la fuente seca su agua le da...

Con su varita, con su sonrisa,
el Hada Menta pinta el lugar:
se inventa un príncipe,
que escribe versos, sueña su amar...

Le canta un canon, el Hada Menta,
y su esperanza renacerá...
Le pinta bosques, playas lejanas,
un horizonte en felicidad...

Con su varita, el Hada Menta
todas las penas puede quitar
viene de lejos, trae la dicha
y en su barquita vuelve a la mar...

Contento vives, si el Hada Menta,
con su barquita de aguas y soles
y su varita de yerba buena,
cuando la sueñas, sale a pasear...




(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: Canon de Pachelbel
MMXI

Termina algo, de Enrique Pérez Díaz


Termina algo
y pareciera
que todo el mundo
se va a acabar.

Pasan las horas,
extrañas tanto,
aquello que antes
lograste amar.

Eres el mismo,
bailan tus sueños,
no te resignas
al despertar...

Respiras humo,
quizás ausencia,
sonríes triste
a tu despertar...

En sueño queda
lo que fue aurora,
en esperanza,
confín, jamás...

Y en la ventana
de tu mañana,
vas los recuerdos
a dibujar...

Ahí sigue el mundo,
tú tan ajeno,
ahí va la vida,
cual si fuera igual...

(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

Cuando algo empieza


María García Esperón

Cuando algo empieza
llueven estrellas
el sol calienta
un poco más.

Y los olores
nos llegan nuevos
como acabados
de despertar.

Somos los mismos
¡y tan distintos!
nos emociona
hasta caminar.

Cuando algo empieza
pules las horas
la luna envuelves
con celofán.

Y en la ventana
de tu mañana
un sueño asoma
tras el cristal.

Todo es tan nuevo
y tan brillante
que no quisieras
verlo acabar.

Cuando algo empieza
no te detengas:
abre las alas
echa a volar.

Negro, blanco y pinto de Aurelio González Ovies


Tres gatitos que tengo
¡dan unos brincos!
Tienen el pelo suave
como el cariño.
Pero se erizan todos
con cualquier ruido,
con los trenes de hormigas
y con avión-mosquito.
Pero si está su mami,
que se llama Carola,
entonces son felices,
jugando con su cola.
Los tres son muy pequeños
y muy distintos:
uno negro, otro blanco
y el otro pinto.

(C) Aurelio González Ovies
Voz: María García Esperón
Música: Nigthtnoise
MMXI

El hada Soledad, de Enrique Pérez Díaz


Soledad viene
tan calladita,
como el murmullo
del verde mar...

Nadie la espera,
nadie la sueña,
nadie la quiere
y tan triste está...

Soledad viene
como la noche,
su manto tenue
te envolverá...

Vuela en silencio,
como las sombras,
es tímida hada,
la Soledad...

Soledad viene,
nunca la sientes,
pero su pena
cobijarás...

Creerás que ríes,
que te enamoras,
que alguien te ama,
Tú creerás...
Pero contigo,
siempre a tu lado,
un hada sola,
que sueña amar...

(C) Enrique Pérez Díaz
Voz. María García Esperón
Música. L. Einaudi
MMXI

Vuelaversos


Al vuelo del verso
le confié un deseo
le amarré una cinta
le escribí un letrero.

Que en todas las casas
debajo del cielo
se enciendan las luces
al vuelo del verso.

Que desde los techos
diciembre y enero
se asomen a verme
al vuelo del verso.

Que todos los niños
de tierras adentro
se pongan felices
porque vuela un verso.

Texto y voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi
MMXI

Qué sol el de mi solar, de Níger Madrigal


Qué sol el de mi solar
que sólo suele soñar.
Soñará con luna nueva
y luciérnagas de selva.
Soñará con hipocampos
y pájaros de luz marina.
Qué sol el de mi solar
qué solo suele soñar.

Kua'ba k'in pat kotot
noj najá chu chen.
Unajlen ch'ok uji
dok aj kukay tanitée.
U najlen u yinke ja'
dok mutjó tä yätz'já.
Kua'ba k'in pat kotot
u jumtuma noj naja u chen.

El espacio. Maximiliano López Hernández, 6 años. Grabado en plastilina impreso a mano. 6 x 11 cm

(C) Níger Madrigal
Grafiantes, poemas de Níger Madrigal y grabados de niños tabasqueños.
Traducción al yokot'an por Auldárico Hernández Gerónimo

Los Grafiantes de Níger Madrigal

Níger Madrigal. Foto: Tabasco Hoy

Níger Madrigal ha hecho vida de su nueva obra. Sol y noche, lenguajes cotidianos y sagrados, libélulas y elefantes, palabras en castellano y en yokot'an, niños hablando, pintando, soñando.
Un taller de grabado infantil de la Casa de la Cultura Carlos Pellicer coordinado por el mismo Níger, que además de poeta es artista plástico, fue el umbral para dar paso a la luz de esta maravilla que convierte en afortunado a quien la tiene en las manos.
Se llama Grafiantes. Porque son niños, infantes, los que han hecho las gráficas. Es un libro. Pero no solamente un libro. Incluye un disco compacto que libera las aves del idioma yokot'an, hablado por los chontales de Tabasco. La traducción de los poemas de Níger corrió a cargo de Auldárico Hernández Gerónimo. Un niño y una niña, Edwin de Jesús y María Guadalupe, dicen los poemas en yokot'an mientras Candy Montserrat, Elian y Melanie los entonan en castellano.
Los entonan porque casi los cantan. En este libro más que libro todo canta. La poesía se apodera del mundo y convierte el instante en fuente de tiempo vivo. En tiempo mágico en el que cada arista de la realidad revela su sagrado origen, su brillante presente, su futuro infinito, su pregunta esperanzada.

-Navegante, navegante.
¿A dónde vas con tu canción?
-A pescar viejos recuerdos
cerquita del corazón.

Aj baet, aj baet,
¿kada xe duk na k'ay?
Kä luke ono' kajti'ya
Kä sakän na sätijo' nätsä ta pusiká




Níger Madrigal hace alquimia en este libro donde además de fundir en una sus miradas poética y pictórica acude y nos lleva a la raíz de lo poético y a la casa del lenguaje en donde las palabras se funden con el color y nos vibran en la piel de los sueños. El sentido se sumerge como sabio pez en las aguas del castellano y del yokot'an, que de lengua minoritaria se convierte en este libro en un pozo de estrellas en el que nos asomamos para mirarnos transfigurados en nuestros mágicos orígenes.

La poesía de Níger ha sido distinguida con varios premios, en lo que respecta a su creación para niños obtuvo en 2007 el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños por su poemario Rutinero, que con ilustraciones de la artista argentina maría Wernicke fue editado por el FCE. Con Grafiantes, Níger vuelve a ganar al otorgarse por entero a los niños, al fundir lenguajes, al derramar las perlas que como buen pescador de hermosura ha recogido en la noche tabasqueña, toda luna y toda palabra y aromas de selva bendita.

Por las noches una iguana
caza destellos de luna,
y trepa por la corteza con su color
de piedras y hojas encendidas.

Ta ni ak'ä' untu juj
u k'eche' u yäts'i uj,
u täbo tupat u bonkan
ta ni ji'tum dok yopo tsäbäjtak

Los grabados que ilustran los poemas de Níger son luz pura, como las palabras en ambos idiomas, como la inocencia de la mirada que se abre sobre el misterio de cada ser, de cada animal, de cada astro o de cada asombro. Realizados por niños de 6 a 10 años justifican por sí solos el apelativo de maravilloso que no deja de asociarse al recorrer este volumen empastado -abrazado- en suave canela. Mirada, sabor, textura, música, aroma emanan de estas superficies donde asoman mariposas y lunas, soles y caballos y barcos y alma infantil, inocente y sabia, misteriosa y profunda, como la poesía de Níger Madrigal.



Grafiantes. Grabados de niños tabasqueños
ts'ibi dok bono tani bijchok ta noj kajo'
Poemas de Níger Madrigal
Traducción al yokot'an por Auldárico Hernández Gerónimo
PACMYC
(Programa de Apoyo a Culturas Municipales y Comunitarias)

Helier Batista: Entre las dos orillas, por Jorge Luis Peña Reyes


HELIER BATISTA
Entre las dos orillas

Por: Jorge Luis Peña Reyes

A los quince años yo dibujaba como Miguel Ángel; he tardado cuarenta años en aprender a dibujar como   un  niño.
 Pablo Picasso.

Me pregunto cómo la hojarasca de  las dos  orillas puede  silenciar la  mano consagrada de Helier Batista Hernández. (Puerto Padre, 1977)

Aunque pueden contarse  varias series que definen sus etapas creativas, me inquieta un grupo considerable de obras dominadas por los códigos infantiles sin que el término se confunda con facilismo o lo naif. Tal vez es aquí donde más trabajo conceptual o al menos sedimentación académica existe, en la que Helier se encuentra con el niño que es, mientras mancha de acrílicos  esos paisajes continentes de un profundo conocimiento del color y un sinnúmero de técnicas y corrientes plásticas.


Con sobrado dominio del dibujo, Helier acumula más de ocho trabajos de ilustración con especial inclinación hacia libros de poesía tanto para adultos como para niños. Él sabe aprovechar esa posibilidad de reproducir su obra  miles de veces, por eso  pone su empeño en que los trabajos de ilustración no sean menores  que aquellos expuestos en varias  galerías cubanas.

Soy testigo de que cada acercamiento de Helier a la obra literaria es una reinterpretación que lejos de limitar o reproducir el   texto, lo extiende a zonas insondables de lo sugestivo y polisémico como conviene a la poesía de buena factura.
Un espíritu inquieto le revolotea dentro y lo obliga a trabajar sin hacer concesiones. Le exige que cada casa  sea más que su forma básica o que los árboles nos remitan a esos esbozos infantiles que empiezan a iluminarse con trazos aquí y allá sin más  orden establecido  del que impone  colores y facturas.
No siquiera Miami, esa tierra apócrifa cubana, le borra sus sueños de artista. Gesta proyectos que le tienen muy ocupado. Ya ofrece un mural pictórico en la escuela de su hijo  o expone con esa fuerza poética de quien le urge no disolverse entre el bagazo ornamental que sobreabunda.
Son los barcos desde adentro: a grafito,  pincel o sobre el celuloide, útiles para encarar la distancia entre las familias de una y otra orilla, pero bien pudieron ser los zapatos o las siluetas de su abandono en cualquier arena cubana para referirse al éxodo que tanta sal  pone ante nosotros.
Por eso el poeta Frank Castell dice: Los barcos son ciudades que se marchan…


Duele distanciarse de un amigo que es un artista pleno y que por estrecheces políticas no pueda contarse entre los creadores cubanos que viven en cualquier parte y bajo cualquier bandera con vínculo de   las instituciones de la tierra que le vio nacer. Aun así, sigue Helier  con esa lealtad del cubano de  a pie. Me consta que Helier no dejará de ser el artista que en mi país arribaba el tren lechero para respirar el ambiente de los ferrocarriles y la espera; y hacer luego  sus propias  imágenes, como si un cronista se propusiera semejante ejercicio. Ver sus habitaciones cada vez más estrechas debido a su  tenacidad creativa me convence de su éxito, de su búsqueda.

Lejano está quizás el día del reconocimiento, la oportunidad  de vivir de su vocación, y no continuar como un rudo vigilante de cargas en  cualquier almacén de la Florida. Bien sabe él que las orillas también son extremos y que los hombres difícilmente encuentran el punto meridiano de la felicidad.
Mientras tanto, no hay descanso, tampoco  sombras de derrota.  En Helier Batista  su trabajo es su idioma y no la pretensión necesaria de asumir ahora el lenguaje de la opuesta orilla que le vio nacer…  

Otra sirenita


Otra sirenita
mucho tiempo atrás
se alejó del fondo
del azul del mar
y sobre las olas
cantó su cantar
su canción de espuma y
marinmensidad.

Se había enamorado
de un astro fugaz
porque vio su brillo
en el fondo del mar.
Una vez cada año
una nada más
fulguraba el astro
en la oscuridad.

Estaba tan alto...
¿lo podría alcanzar?
¿podría ver su rostro?
¿podrían conversar?
¿Hablaría su idioma?
¿Comería con sal?
¿Sabría sus canciones?
¿Lo podría besar?

Sobre su cabeza
vio la luz pasar
una vez cada año
una nada más.


Texto y voz: María García Esperón